Samsung presentó un plegable que va más allá de las pantallas dobles: un dispositivo con tres secciones de visualización que promete transformar la forma en que usamos el teléfono. Con el nombre Galaxy Z TriFold, llega al ruedo como una pieza ultra premium, y su estreno en Estados Unidos y Corea está previsto para el primer trimestre de 2026. Aunque la compañía no ha revelado el precio, lo que sí sabemos es que busca justificar una inversión notable con hardware, software y una experiencia de uso enfocada en productividad y entretenimiento.
En diseño y pantallas, el TriFold combina una pantalla externa de 6.5 pulgadas con una gigantesca pantalla interna de 10 pulgadas que se despliega para crear tres paneles contiguos. Samsung acompaña este concepto con materiales de alto estándar: vidrio cerámico, un chasis de aluminio reforzado y una bisagra de titanio que intenta resistir el uso diario y las tensiones de un teléfono que se abre con frecuencia. Estas dimensiones podrían convertirlo en un nodo de trabajo portátil capaz de mostrar varias apps a la vez sin sacrificar la experiencia visual.
Al rendimiento le dan peso dos frentes: un conjunto de chips de alto rendimiento destinado a la experiencia Galaxy y hasta 16 GB de RAM, con opciones de 512 GB o 1 TB de almacenamiento. El sistema operativo es One UI 8 sobre Android 16, diseñado para gestionar la multitarea de un teléfono con tres pantallas de manera fluida. En fotografía, el módulo principal llega a 200 MP con enfoque automático y estabilización óptica, acompañado por una ultrawide de 12 MP y un tele de 10 MP con OIS y zoom óptico, más capacidades de zoom digital. En la parte frontal, el equipo ofrece cámaras de 10 MP tanto en la cara interna como en la externa para selfies y videollamadas de alto rendimiento.
La autonomía se apoya en una batería de 5.600 mAh con carga rápida de 45 W y soporte para carga inalámbrica de 15 W, junto con la posibilidad de carga inalámbrica inversa. La conectividad cubre 5G con soporte para SA y NSA, y la experiencia de sonido llega con altavoces estéreo y Wi‑Fi 7. Samsung destaca además un diseño robusto con certificación de resistencia al agua y polvo y un acabado que mezcla fibra de vidrio reforzada con cerámica, unido a una carcasa de Armour Aluminum y una bisagra de titanio, todo pensado para sostener un teléfono que se despliega varias veces al día.
De cara al mercado, el Galaxy Z TriFold simboliza una apuesta audaz por convertir la idea del plegable en una herramienta cotidiana, no solo en un objeto de impacto visual. Si bien Huawei ha mostrado un plegable triple como único otro competidor en este extremo, la propuesta de Samsung busca diferenciarse mediante un ecosistema One UI optimizado y una experiencia de productividad que aprovecha tres paneles. Veremos si el precio y la disponibilidad global cumplen las expectativas y si la durabilidad de un conjunto tan complejo puede sostenerse en uso diario. En cualquier caso, esta apuesta empuja a la industria a pensar más allá de dos pantallas y a imaginar cómo caben tres dentro de un cuerpo compacto, un salto que podría definir la próxima generación de smartphones premium.
